24 de Octubre de 2015

Activistas y ambientalistas colombianos iniciaron una exhaustiva gira por Europa para contar la verdad sobre los impactos y los conflictos ambientales y sociales propiciados por el modelo minero – energético del país. Grandes compañías productoras de energía  se han sorprendido con las versiones de las comunidades y organizaciones que contrastan ampliamente con el discurso de “minería responsable” que manejan las multinacionales mineras con los clientes.

Danilo Urrea, activista y ambientalista de la organización CENSAT agua viva y Samuel Arregocés, miembro de la comunidad de Tabaco en La Guajira, sostuvieron el pasado martes una extensa reunión con ejecutivos de Vattenfall, una de las principales compañías  de producción energética de Suecia y que importa de Colombia el 19% del carbón que utilizan.

Danilo Urrea conocedor a fondo de los impactos de la minería en Colombia expuso el contexto minero – energético en la economía nacional e hizo énfasis en el caso de la minería de carbón a cielo abierto en La Guajira. Manifestó la preocupación y la indignación generalizada por parte de las organizaciones y las comunidades afectadas durante décadas por la empresa en el norte del territorio colombiano.

Samuel Arregocés, líder comunitario de la población de Tabaco en el centro de La Guajira, una de las principales afectadas por la explotación de carbón, reveló  la delicada situación que han vivido los pobladores indígenas, campesinos y afrodescendientes a causa de la mina e hizo un llamado a los ejecutivos de la compañía para que se acercaran ellos mismos a conocer de primera mano el desolado panorama que está dejando  la explotación de carbón en el territorio guajiro.

Los activistas relataron el delicado caso del Arroyo Bruno que El Cerrejón planea desviar para usar sus aguas en la explotación de carbón. Este no es el primer arroyo que desvía la empresa, hay un largo historial de privatización del agua en el territorio guajiro que ha provocado un devastador impacto en los ecosistemas y por supuesto en las comunidades para quienes las fuentes de agua tienen una importancia sagrada y por supuesto, vital.

Los ejecutivos de la compañía Vattenfall se mostraron sorprendidos ante la información suministrada ya que El Cerrejón se ha dado a conocer ante sus clientes como una empresa responsable con campañas como “Cada gota cuenta” en la que aseguran hacer un uso eficiente y racional del agua.  Manifestaron que evaluarán de una manera más amplia a sus proveedores colombianos ya que su interés es avanzar en el mejoramiento de las prácticas de explotación y exportación de carbón.

La gira por Europa continúa. La Guajira lleva su voz a través de activistas y líderes  que han dedicado años a defender la vida en los territorios de la explotación minera que como dijo Danilo Urrea ante los ejecutivos: “Ha dejado para las comunidades despojo y tristeza”.

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