PROYECCIÓN DE LA DEMANDA MUNDIAL DE CARBÓN

serie tiempo anual carbon guajira

FUENTE: ANDRES IDARRAGA, Conflicto Laboral en el Cerrejón Reivindicaciones descabelladas?, página 2.

El carbón genera el 39% de la electricidad producida en el mundo, dicha proporción, según la AIE, se mantendrá en los próximos 30 años. Se estima que para el lapso del 2008 al 2035, la demanda mundial por energía primarias pasara del 33% al 28%; pese a la abaja en la demanda, el carbón, seguirá, según, el parecer de la agencia encabezando las fuentes de generación de electricidad.

EL BOOM MINERO:

En el marco de la división internacional neoliberal del trabajo a Colombia, le asignaron, el papel de nación exportadora, de productos de extracción minera y de productos tropicales. Hoy la minería tiene una importancia fundamental en la disputa mundial interimperialista y del capital financiero, por extraer materiales que son claves para el desarrollo de la humanidad. Ahí reside, la razón por las cuales, las potencias económicas como EE-UU, la Unión Europea y las denominadas economías emergentes como China, India y Brasil se disputan el control de las explotaciones de estos minerales.

LA GUAJIRA REGIÓN MINERO ENERGÉTICA:

La política minera de Colombia tiene como único objetivo crear condiciones favorables para llenarle los bolsillos a las empresas extranjeras de la gran minería. Y en esta política, todos los beneficios son para estas compañías y todos los costos son para el pueblo colombiano. Como resultado, el Estado no puede participar directamente en la actividad minera, y son sólo los privados los únicos que pueden realizar minería. Hoy existen en el país 779 títulos mineros y más 4 millones de hectáreas entregadas en concesión a las multinacionales.

La Guajira, es una de las zonas del país que mayor recurso energético alberga, al tener las mayores riquezas de gas, el cual, representa el 43.4% de las reservas probadas nacionales, con una producción diaria de aproximadamente 400 millones de pies cúbicos, en manos de la Chevron Texaco.

En el caso del carbón, la Guajira tiene el 56,5 % de las reservas probadas nacionales, es decir, 3728 millones de toneladas. Es por ello, que el Cerrejón, es la mina a cielo abierto más grande del mundo, la cual, es propiedad por partes iguales de las transnacionales BHP BILLITON, ANGLOAMERICAN y XSTRATA, el área minera y el puerto marítimo de exportación ocupan 68,600 hectáreas, cerca del 3.3% de la superficie del departamento de la Guajira, el año pasado exporto 31,4 millones de toneladas. El Cerrejón tiene 5.116 trabajadores con vinculación directa y 5.225 tercerizados, a los cuales se les prohíbe afiliarse al sindicato. Esas trasnacionales llegan al país es en busca de la máxima rentabilidad y mínimos riesgos. Todo ello explica porque Cerrejón, en el periodo comprendido entre 1985 que fue cuando comenzó la explotación carbonífera y el año del 2009, exporto 444,9 millones de toneladas, que generaron divisas del orden de US$18.299 millones, a la nación solo le quedaron US $1.461 millones. Es decir, para los dueños del recurso, solo nos quedó el 7,9%. Habrase visto tamaña ignominia.

Por otro lado, la trasnacional brasilera MPX, ha anunciado que se le concesiono una extensión de 66,225 hectáreas, es decir, cerca del 3,5 % de la superficie departamental, para extraer cerca de 70 millones de toneladas anuales, con un costo de US$2000 Millones. El proyecto incluye construir un ferrocarril para transportar el mineral y un puerto propio ubicado en el municipio de Dibuya para exportarlo.

Pero va más allá: toda la estrategia oficial es la de desarrollar grandes proyectos mineros. Para ello reformaron el código en el año 2010, con la asesoría de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, organización de un país de donde provienen la mayoría de multinacionales mineras que tienen presencia en el país…el oponente en el ajedrez diciendo cómo se deben mover las fichas.

En la exposición de motivos de esa reforma se afirma que la minería tradicional “limita la llegada de proyectos de gran envergadura” y que dicha reforma permitiría “la ejecución de los grandes proyectos estratégicos por parte de empresa sólidas y expertas”. Es absolutamente claro que la política minera actual es En primer lugar la del capital privado. Y en segundo lugar, de la MINERÍA A CIELO ABIERTO.

mapa zonas protegidas mineria guajira

HISTORIA DEL COMPLEJO CARBONÍFERO DEL CERREJÓN

La historia de este complejo se puede dividir en 3 periodos:

  1. EL DESCUBRIMIENTO Y EXPLOTACIÓN DE LA MINA: La época de Intercor y Carbones de Colombia S.A, CARBOCOL ( 1860 – 1995)
  2. LA PRIVATIZACION DE LA MINA ( 1996 – 2009 ) La venta de estas dos empresas al consorcio integrado por Glencore, BHP Billiton y Anglo American.
  3. LA EXPANSION MINERA (2010 HASTA HOY) acto legislativo de reforma al régimen de regalías; Plan incremento de la producción a 50 millones de toneladas; desvió del rio Ranchería.

La crisis petrolera mundial de la década del 70, lleva a las potencias económicas, a buscar recursos energéticos por todo el mundo de manera que les permitiera acabar con la dependencia del petróleo del medio oriente, en ese sentido, el carbón se convirtió en objetivo principal de las grandes multinacionales. Es por ello, que la Guajira, se convierte en una pieza dentro de la política energética mundial.

La referencia más antigua sobre la existencia del carbón en La Guajira parece estar en un informe de John May, contratado por el gobierno nacional para la exploración minera en La Guajira y quien reportó su descubrimiento en 1862, dando cuenta del hallazgo de este mineral situado “a orillas del río Cerrejón en el Distrito de Padilla”.

De allí resultarían muchos intentos por extraer el mineral, que solo se concretan en 1979, mediante el explotación a través de la asociación conocida como Cerrejón Zona Norte S.A. conformada por Carbocol (Carbones de Colombia S.A. ) e Intercor (filial de la Exxon Mobil) por lo cual, amplias franjas territoriales de la península de La Guajira que comprenden espacios ancestrales y sagrados para los Wayúu, se convirtieran en objeto de negociaciones y conflictos entre comunidades del pueblo Wayúu y la industria carbonífera, que necesitó cerca de 38.000 hectáreas –en la Media y Alta Guajira– para la infraestructura de la mina, el puerto de embarque, el ferrocarril, la carretera alterna al mismo y dos complejos habitacionales para sus empleados.

En diciembre de 1976, bajo el gobierno de Alfonso López Michelsen, se firmó el contrato de asociación entre la empresa estatal Carbocol y la transnacional Intercor para explorar, explotar y exportar la Zona Norte de El Cerrejón. Este contrato contempló tres etapas: Exploración (1977-1980), construcción (1981-1986) y producción (1986-2009).

Pese a las advertencias que hicieron al gobierno nacional los técnicos contratados por Carbocol para los estudios económicos del contrato sobre los peligros de hacer efectiva la declaratoria de comercialidad de la mina bajo las condiciones de la Exxon, ésta fue promulgada por el presidente Julio César Turbay Ayala en Riohacha (capital de La Guajira) en septiembre de 1980.

Entre el período de la licitación y la declaratoria de la comercialidad, La Exxon arbitrariamente elevó los valores de inversión, los costos totales del proyecto, los costos de operación y el valor al que se Negociaría el carbón explotado.

Estos cambios determinaron lesiones importantes para la economía de la nación no sólo porque a partir de la declaratoria de comercialidad Colombia compartiría por igual todos los gastos, pagos, inversiones, costos y obligaciones efectuados, sino también porque el aumento excesivo del volumen de la explotación carbonífera que realizó la Exxon no se correspondía proporcionalmente con una aumento de las regalías que le correspondían a la nación.

La explotación del Cerrejón, se asentó sobre una campaña mediática, donde se presentaban al pueblo Colombiano y en particular a la etnia wayuu, como la llegada del desarrollo a la región y el progreso para todo el pueblo, esa ofensiva ideológica se basó en 3 pilares, el Cerrejón como:

  • GENERADOR DE EMPLEO
  • MINERIA RESPONSABLE
  • TRAE PROGRESO PARA COLOMBIA.

Después de 30 años de explotación de este complejo carbonífero, la realidad y los hechos, los tozudos hechos, desmienten estas quimeras, con las que el gobierno nacional y las multinacionales, han vendido al pueblo este despojo de sus recursos naturales. El propósito del artículo, es develar, la falacia del Cerrejón y del gobierno central, mostrando las consecuencias funestas, para nuestro medio ambiente, la Economía, y para las comunidades aledañas, los trabajadores y pueblo en general:

A QUIEN LE QUEDA EL NEGOCIO DEL CARBÓN:

Para el año del 2010, el Cerrejón, en la Zona Norte y Central, teniendo en cuenta los precios FOB de exportación del carbón de la UPME y los datos de la producción del complejo, obtuvo unas utilidades brutas de $11.167.205.000.000, lo que equivale a la mitad del presupuesto nacional de educación en el año del 2011 que fue de 20,9 billones de pesos.

a quien interesa cerrejon

Fuente: Andrés Idarraga, Conflicto Laboral en el Cerrejón Reivindicaciones descabelladas?, página 8.

CONSECUENCIAS DE LA APLICACIÓN DE LA APERTURA ECONÓMICA Y DEL MODELO EXTRACTIVO EN LA GUAJIRA.

  1. EL CAMBIO DE LA ORIENTACIÓN PRODUCTIVA DEL DEPARTAMENTO

Históricamente, La Guajira ha sido uno de los departamentos más atrasados del país, con un aparato productivo artesanal, basado en la bonanza de la explotación de la perla y el contrabando. Pero esta situación, comienza a tener variación a partir de la aplicación en el ´país del modelo de Industrialización de Sustitución de Importación, de orientación Cepalina, en la segunda mitad del siglo XX. En la Guajira, comienza a aparecer una incipiente agricultura mecanizada, que unida a la agricultura de pan coger permitió por casi tres décadas un cierto desarrollo y en fuente de mano de obra para la gente de la Guajira y garantizaba la seguridad alimentaria del departamento.

En ese contexto logramos para el periodo del 1950 y 1960 obtuvimos tasas de crecimientos anual promedio del PIB per cápita departamental, del orden del 5,3%, muy superior en 2,6 veces por encima de la nacional lo que nos permitió recortar un poco, el rezago que históricamente hemos tenido con el resto del país.

Una mirada a la década de los 60¨s, nos permite observar que la orientación productiva del departamento era agrícola – comercial, donde la agricultura participaba con el 39,6 % del PIB departamental, en tanto, que el comercio ocupaba el 37,5% y la industria llego a registrar el 4,3%. La aplicación en el país de los planes de ajustes estructurales en la década de los 80¨s y luego en los 90¨s el compendio de las políticas neoliberales del consenso de Washington, lleva a que la orientación productiva Guajira, tenga una variación radical. Para el año de 1975, la estructura productiva presenta cambios al pasar el comercio a ocupar el 57,9% del PIB la agricultura baja a 20,1%, la industria, crece de manera leve al llegar a 5,6% y comienza a hacer registro la minería con el 1,9%.

Hay una conjugación de fenómenos de políticas económicas, que incidirán de manera radical en le estructura del departamento, como el comienzo de la explotación de carbón del Cerrejón, para mediados de la década de los 80¨s, y la aplicación del modelo de apertura económica, la conjugación de estos factores lleva a la quiebra de la agricultura, el comercio y la industria. En efecto, desde los primeros lustros del siglo XXI, la orientación comercial y agrícola de los guajiros es reemplazada por la minera. El PLAN DE DESARROLLO DEPARTAMENTO DE LA GUAJIRA. 2012 – 2015. “La Guajira Primero”, nos aporta unos datos estadísticos, que sirven para ilustrar la anterior afirmación, es así, como al estudiar la estructura del PIB, en el año del 2010, observamos que la agricultura apenas llego al 4.6 %, el comercio casi desaparece al llegar al 1,7%, la industria también baja al 0,9%, en cambio, la minería, llega al 60,9%.

extructura productiva guajira

ESTRUCTURA PRODUCTIVA DE LA GUAJIRA
Fuente: PLAN DE DESARROLLO DEPARTAMENTO DELA GUAJIRA. 2012 – 2015. “La Guajira Primero”

CONSECUENCIAS SUFRIDAS POR LA AGRICULTURA:

Agricultura mecanizada maiz guajira

Fuente: cuadro elaborado por el autor, con base, en datos a extraídos del Ministerio de Agricultura.

El área agrícola departamental es de 104,963 hectáreas, alcanzándose a sembrar en el años de 1990 que es el año del comienzo de la apertura económica, en el departamento se llegaron a sembrar más de 29.000 hectáreas, representada principalmente, en cultivos como el algodón con 8.350 has, el arroz 5.400 has, maíz 10.100 has y el sorgo 5.400 has, es decir, el 27,6% del área agrícola. Ahora, según, el Esquema de ordenamiento Territorial del Municipio de Barrancas, elaborado, en el 2011, se dice que para el año de 1998, solo se sembraron 6.500 hectáreas, es decir, apenas el 6,19% de la frontera agrícola, luego tuvo una mejoría, al alcanzar a sembrar, el año del 2008, el 13,47%.

agricultura mecanizada arroz guajira

Fuente: cuadro elaborado por el autor, con base, en datos a extraídos del Ministerio de Agricultura.

El caso del algodón es característico, para el periodo del 1970 a 1974, en promedio se sembraron anualmente 14.804 hectáreas, para luego, caer a partir de mediados de los 80s y comienzos de los 90 s del siglo pasado.

agricultura mecanizada algodon guajira

CONSECUENCIAS SUFRIDAS POR EL COMERCIO.

La actividad económica, en la Guajira durante mucho tiempo estuvo sustentada en el contrabando, eso, tuvo su desarrollo, teniendo como epicentro a Maicao, la segunda ciudad del departamento, dicha actividad toma auge con la aplicación de las políticas de tinte proteccionista, como consecuencia del modelo de desarrollo de sustitución de importaciones, lo que hizo posible que los artículos importados se elevaran, lo que conllevo a que la actividad comercial tomara auge, que con la construcción de la troncal de oriente, configura a Maicao en sitio predilecto de la nación y de la zona fronteriza con Venezuela para adquirir mercancías extranjeras. Como producto de ello, la participación del comercio que en el PIB departamental en 1960 era del 37,5% hasta llegar a ser la principal actividad dentro de la estructura productiva al llegar al 57,9%, en el año del 1975.

Pero, este panorama comienza a variar de manera dramática, con la aplicación de la apertura económica, porque, uno de los ejes de dicha política es la rebaja en los niveles de los aranceles, comienzan a echarle mano al comercio de Maicao, con el fin, de quitarles el negocio a los comerciantes regionales para que sea absorbido por las multinacionales y por miembros de la oligarquía nacional como en el caso de los familiares del ex presidente Pastrana, la familia Payana, que son grandes importadores de licores del extranjero. Eso motivo la macartizacion y persecución de la actividad comercial y casi desaparece en la composición del PIB en los años de 2010, registrando  apenas el 1,7%. Para el año de 1990, según el Censo Económico y Multisectorial del Dane, existían 5.462 establecimientos comerciales en el departamento.

LOS COSTOS SOCIALES DE LA DEBACLE PRODUCTIVA

  1. LA PERDIDA DE EMPLEOS

La agricultura llego a proporcionar, para comienzos de la década de los 90¨s casi 700.000 jornales agrícolas anuales- Jornales Directos Anuales de la Agricultura (1991)

jornales anuales directos guajira

Fuente: cálculos autor con base a datos de Federalgodón, Fenalce.

La actividad pecuaria, según cálculos del autor, con base en información proporcionada por el DANE, Fedegan el Ministerio de Agricultura, para el año del 2002, proporcionaba 9015 empleos.

empleo sector pecuario guajira

Según el Censo Económico y Multisectorial, del Dane, en el año de 1990, el comercio produjo 10.545 empleos. La explotación e industrialización de la sal, en el país estuvo en manos del estado desde los años 70¨s, en la Guajira esta actividad para comienzos de los años 90¨s, ocupaba de manera directa aprox. 3000 wayuu y 12.000 empleos indirectos. Pero, producto de la apertura económica la explotación e industrialización de la sal se privatizo.

personal ocupado rama economica

No es una exageración afirmar, que producto de la actividad extractiva del carbón y de la apertura económica, que trajeron como consecuencia la quiebra del aparato productivo departamental , en particular de la agricultura, el comercio y la industria en la Guajira se han perdido alrededor de 40.000 empleos.

ASPECTOS LABORALES EN EL CERREJON

La gran minería, es una actividad caracterizada por ser de baja intensidad en mano de obra, poca generadora de empleos. El Cerrejón, tiene 9.800 trabajadores de los cuales, 5.300 son contratados directamente y 4.600 son tercerizados contratados por medio de más 300 empresas contratistas, estos trabajadores ganan en promedio 30% menos que los trabajadores directos, además, se les impide que se organicen sindicalmente. Es preciso señalar, que estos trabajadores tienen jornadas de 12 horas de trabajo, cuando ya la humanidad hace más de 100 años supero estas extenuantes jornadas. Esto amparado en la legislación laboral que establece prácticas de contratación anti obreras: como la persecución sindical, tercerización, negación de derechos y falta de seguridad social, entre otras violaciones.

En los últimos 15 años los ajustes salariales han estado por debajo del poder adquisitivo, se le agrega la aplicación de la ley 789 de 2002, que reduce los salarios de los de los trabajadores colombianos en aproximadamente un 25%. A los trabajadores, que afecta entre otros aspectos: recargos nocturnos, domingos y feriados, cesantías e intereses, prima de navidad, de vacaciones, las vacaciones, y oras prestaciones, Por todos estos conceptos: la compañía en el año 2010 dejó de pagarles a sus trabajadores aproximadamente $12.234.880.000, doce mil doscientos treinta y cuatro millones de pesos y por seguridad social $3.818.000.000, tres mil ochocientos dieciocho millones de pesos. Sumados estos conceptos en el 2010 Cerrejón se ahorró, la suma de $16.052.880.000, dieciséis mil millones de pesos.

En el aspecto de salud, podemos concluir que En el Cerrejón, se han diagnosticado más de 800 casos de enfermedades que por sus características tienen que ver con el cumplimiento de las funciones y que debido a la ambigua normatividad no son reconocidas como de origen profesional. 400 de estos trabajadores presentan lesiones graves de columna lumbar por permanecer sentados en forma permanente por 12 horas continuas sin pausas ergonómicas y con vibraciones de cuerpo entero. Así como las enfermedades pulmonares por estar expuestos a sustancias como la sílice, sustancia que es comprobadamente cancerígena.

LA GRAN MINERÍA DEL CERREJÓN CON POCO ENCADENAMIENTO PRODUCTIVO.

La gran minería es una actividad caracterizada por ser de escaso encadenamiento con otras actividades productivas. En el caso del Cerrejón solo el 10% de las compras y contratos que ejecuta anualmente tienen lugar en Colombia, y una fracción cercana al 1% tienen lugar en la guajira. La participación de la guajira en el suministro de bienes al proyecto durante más de 30 años, ha sido de un nivel muy bajo, sin tendencia a aumentar. (Salas, 2004).

En lo que respecta a lo social, las inversiones en compensaciones a las comunidades wayuu que se encuentran asentadas en las zonas aledañas, la inversión acumulada total del programa paici desde 1982 hasta 2002 ha sido cercana a 5 millones de dólares que en precios constantes del 2002, que equivales a la producción de dos días y medio. (salas 2004 ).

A estas alturas de la investigación, podemos afirmar que con el cambio de la orientación productiva, en la Guajira, se han perdido más empleos de los que ha generado el complejo carbonífero una ilustración, como sustentadora de este enunciado, nos lo suministra el Dane, con la Encuesta de Hogares en el año de 2005, al hacer un registro de las actividades productivas en el departamento mayores generadoras de empleo, dice: la minería que para ese mismo año participaba con el 56,9% del PIB, solo aportaba el 2,9% de los empleos, la agricultura que en el PIB registraba 7,5%, contribuía con el 17,6% de los empleos, el comercio con apenas el 1,3 en la composición del PIB, aportaba el 29,7% de los empleos.

poblacion rama economica guajira

Este cambio en la estructura productiva trae como consecuencia inmediata aumento alarmante en los índices de desempleo y subempleo en el departamento, que para el periodo del 2005 al 2010 paso de tener un 5.7% al 9.2% y las personas que estaban en informalidad para el mismo periodo, pasaron de 48.000 a 122.000.

Comportamiento empleo guajira

Fuente: Proyección Censo DANE 2005.

Esta situación, nos lleva a la economía del rebusque, como es el mototaxismo y los pimpineros, pero, igualmente, ahí, reside la causas del altísimo índice de inseguridad social que asola a la Guajira. “La minería es el sector que genera menos puestos de trabajo e ingresos laborales, en tanto que los servicios lo hacen en la informalidad. Los servicios están representados en su mayor parte por actividades de baja productividad” Eduardo Sarmiento Palacio, El Espectador, 25 de marzo, del 2012.

Entonces, se comprueba que la minería a cielo abierto en la Guajira, es una falacia más de estos gobiernos que lo promueven como actividad generadora de mano de obra. En El Cerrejón, para mover 360 toneladas de material se necesitan 2 operarios. 1 por cada turno del camión que opera 24 horas.

DESASTRE SOCIAL DE LA GUAJIRA COMO CONSECUENCIA DEL MODELO EXTRACTIVO DEL CARBÓN.

Este trabajo investigativo tiene como uno de sus propósitos dar a conocer la situación real del aparato productivo departamental, después de más de 30 años de aplicación del modelo neoliberal extractivo. La experiencia de la Guajira, debe servir de ejemplo, a los sectores más avanzados y consecuentes de las otras regiones del país, que como consecuencia de la Locomotora Minera, se oponen a que en sus tierras se privilegie la actividad de la gran minería en detrimento de las otras actividades como la agricultura, la industria y el comercio.

Hoy en regiones como Santander, Caldas, Tolima, el debate se centra en las consecuencias que les traerá la actividad de la gran minería de permitir que dichos proyectos se lleven a cabo, en tanto, que en la Guajira, después de 30 años, el debate es ya no más, inversión extranjera y no mas Megaminería, no más Locomotora Minera, no más Confianza Inversionista. Minería sí, pero, no así.

Por eso es que es importante, el estudio y análisis de la experiencia de la Guajira, porque ella, se constituye en un espejo donde se puedan mirar las otras regiones del país. Es por ello, que se impone como necesidad inaplazable el estudio, la investigación y análisis de la historia y las consecuencias de la aplicación en la nación y en las regiones de las políticas económica neoliberales. Pero para alcanzar ese propósito es necesario la vinculación estrecha con los sectores sociales como los obreros, indígenas, campesinos, intelectuales y pequeños y medianos productores, para que mediante la organización, educación y la movilización civil podamos desterrar de nuestra geografía nacional este modelo neoliberal y sus epígonos.

Estos gobiernos apátridas como los de Uribe Vélez y el de Juan Manuel Santos, que se han caracterizado por aplicar de manera burda el recetario del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, al promocionar por todos los medios posibles de la falacia de que la salvación del país está en la inversión extranjera y en entrega de nuestros recursos a las multinacionales, porque será fuente abundante de mano de obra y de que las multinacionales si pueden practicar minería responsable ha sido rebasado con creces por los hechos testarudos de la realidad. Los hechos han desnudado el carácter y naturaleza de estas políticas y de sus pregoneros.

Hoy como consecuencia de esas políticas la Guajira se debate en la peor crisis de su historia, el 65 % de sus gentes se debaten en la pobreza y el 37 %de cada 100 Guajiros, viven en la indigencia pobreza. Según cifras del DANE, en el 2010 el departamento contaba con 846.609 habitantes en donde el 42.4% de la población está conformada por la comunidad indígena Wayuu. Penosamente el 60% de los Wayúu son analfabetas. La cobertura en servicios públicos en agua es apenas del 64% y de alcantarillado el raquítico 38,96%.

Según el informe Fiscal del 207 del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el porcentaje de personas con NBI en el departamento alcanza 91.89% y las personas inscritas al SISBEN 52.44% y el cuarto Índice de Condiciones de Vida (ICV) más bajo de Colombia y el más bajo de la Región Atlántica, ubicándose en 56.87.

El coeficiente gini, que representa el nivel de distribución de los ingresos, donde 0 significa que los ingresos y el consumo están divididos y 1 representa que unos pocos poseen la riqueza, la Guajira, con un coeficiente de 0,656, se constituye en una de las regiones más desiguales, caracterizado como de los más desiguales del globo.

Al establecer un análisis comparativo del coeficiente de gini, con las actividades productivas extractivas, se deduce que los países y regiones que sustentan su economía en la explotación los recursos mineros tienden a tener altos índices de desigualdad.

Una ilustración al respecto, la encontramos en las siguientes estadísticas por ejemplo países como Suráfrica, país megadiverso y cuya base económica es la minería su coeficiente es de 065, Lesoto que vive de las remesas mineras y de la venta de agua a Suráfrica, su coeficiente es 0,632, Haití en donde más del 60% de sus bosques han sido destruidos su coeficiente es de 0,592, Colombia el país del boom minero en América Latina, su coeficiente es de 0,585 y la Guajira, cuya base económica se fundamenta en la minería su coeficiente es de 0,656.

Gini paises pobres guajira

Fuente: PLAN DE DESARROLLO DEPARTAMENTO DELA GUAJIRA. 2012 – “La Guajira Primero”

LOS IMPACTOS AMBIENTALES DE LA GRAN MINERIA

En 30 años, el Cerrejón, ha intervenido un área de cobertura boscosa y de suelos de 11.488 hectáreas, mientras que el área recuperada, apenas llega a 2765 hectáreas, es decir, apenas un 23.5% del área intervenida.

En ese periodo se han plantado 1.200.000 árboles, es decir, se han reforestado 1.200 hectáreas, digamos que un 10% de lo que antes de la explotación eran bosques secos tropicales. Esta realización ambiental, es precaria, en atención, al número de hectáreas intervenidas y el tiempo transcurrido. En términos de inversión económica, eso equivale a la venta de carbón de un mes. Ahora, sí se mantiene ese ritmo de recuperación, no se alcanzara siquiera el 50% del terreno intervenido, teniendo en cuenta que la concesión minera termina en 2033. Para acceder al carbón se deben retirar anualmente cerca de 230 millones de metros cúbicos (Mm3) de material estéril y suelo.

Como la minería a cielo abierto, realiza el descapote de la capa vegetal y se requiere de canales de drenaje, cuando llueve llega más rápido al río sin regulación de caudales. Así mismo, varias especies de animales han sido desplazadas de su sitio de origen, por la gran cantidad de terreno que ocupa este proyecto y que tiende a expandirse.

CUERPOS DE AGUA DESAPARECIDOS O EN VÍA DE DESAPARECER.

Es evidente, que existe un deterioro de la cuenca del rio Ranchería, debido a la deforestación e intervención del área. La actividad minera ha dejado como consecuencia que muchos arroyos y cañadas que tributaban al Ranchería, hoy se han secado, como sucedió con Arroyo Oscuro, Bartolico, la Reserva, San Vicente, Araña de Gato, la Pobrecita, la Latica, Bejucalito. Algunos otros su cauce ha sido modificado, como en el caso del Arroyo Aguas Blancas.

Arroyos guajira

Fuente: Codicia a Cielo Abierto, Armando Pérez Araujo.

La generación de material particulado en el complejo se debe principalmente al tráfico de equipos y vehículos en las vías mineras. Pese a que los registros de emisiones de partículas de los muestreadores de la red de monitoreo de aire están dentro de los límites estipulados por las regulaciones nacionales e internacionales, es evidente el efecto sobre las poblaciones, principalmente los resguardos indígenas de Provincial y San Francisco, la comunidad de Media Luna (Puerto Bolívar), habitada por indígenas Wayúu, y los municipios de Hatonuevo y Barrancas.

De igual manera, se genera gases por la combustión del equipo utilizado, que debido a la amplitud del área del proyecto es poco perceptible en comunidades vecinas. Sin embargo, la situación es diferente con los gases de la auto-combustión del carbón, que se aumenta cuando hay lluvias. En todos los tajos abiertos de manera espontánea se prenden mantos de carbón y generan óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y gas carbónico entre otros gases que son perceptibles por el olfato. La auto-combustión se aumenta cuando hay lluvias.

Las mediciones de ruidos registradas ocasionan impacto por la operación de los equipos, que es percibido más agudamente en las comunidades que habitan el resguardo indígena de Provincial y la población de Albania. Diariamente se realizan voladuras utilizando más de 200 toneladas de emulsión en los tajos como mecanismo para fracturar las capas de tierra y roca que se encuentran intercaladas entre los mantos de carbón. Esta actividad genera vibraciones sobre la superficie de la tierra, por las cuales la empresa ha recibido demandas de algunas poblaciones vecinas como Papayal, Patilla, Chancleta y Tabaco, por daños en las viviendas.

Pero de igual manera, las aguas subterráneas se ven afectadas por esta explotación carbonífera, por ejemplo, en épocas de lluvias, se presentan efluentes con trazos de nitrato de amonio de la planta de explosivos, aguas residuales de la planta de lavado de equipos con contenido de grasas, aceites, trazas de combustible y carbón mineral.

LA LUCHA POR LA APROPIACIÓN DEL TERRITORIO.

El Desalojo de los wayuu.

Una de las características de la minería a cielo abierto, consiste en que donde ella llega comienza a desalojar la capa vegetal, el suelo, la fauna, los ríos y el territorio, para terminar desalojando a los asentamientos humanos. En la historia del Cerrejón, aparece como una constante, las acciones y triquiñuelas armadas y jurídicas para despojar del territorio a los ancestrales dueños, como ocurrió inicialmente con los wayuu y posteriormente, con los negros habitantes de Tabaco. La construcción del Cerrejón, genera un proceso de lucha por el control del territorio ancestral de los wayuu, lucha que tuvo como nodo, el carácter del territorio como bien comercial para el Cerrejón y de carácter ancestral para los indígenas.

Los wayuu, no le asignan a la tierra el carácter de bien comercial, en el sentido de valorarla, para ellos, la tierra es simplemente un bien de uso. Este carácter, es producto de valores construidos de manera consuetudinaria, los cuales, son trasmitidos de generación en generación y acatados por todos los miembros de la etnia.

Los resguardos, a pesar de ser una institución de tipo colonial, creada por España, es instituida de nuevo por el estado Colombiano, mediante La ley 135 de 1961, para darle piso legal al desplazamiento de los indígenas de algunas zonas de interés de tipo económico y político.

Para darle piso legal al despojo del territorio ancestral de los wayuu, declara baldíos estos territorios, en 1981 el Incora, crea en los territorios de la alta y media Guajira, las figuras de los resguardos y las reservas, como mecanismo, que le permitió a la multinacional Intercor y a Carbocol, asentarse en el territorio de los wayuu

La figura de las Reservas es otro mecanismo legal del presente, que permite al Estado la expropiación de terrenos estratégicos considerados como “baldíos” cuyas riquezas del suelo y el subsuelo es potencialmente explotable a título propio o a través de un concesionario. Este criterio permitió que en La Guajira muchos territorios indígenas fueran clasificados de esta forma debido a que muy pocos Wayuu conservaron documentos físicos para demostrar ante la ley nacional su posesión.

LA PRIVATIZACIÓN DEL CERREJÓN

Tabaco, único corregimiento del municipio de Hato Nuevo, conformado por 700 familias afro colombianas, asentadas ahí, por más de 300 años, constituida por 1500 personas entre menores, adultos y ancianos, gentes de extracción campesinas trabajadoras y honradas, cuyo único pecado, fue haberse forjado, en la mitad del negocio minero de las multinacionales voraces.

Participación del sector privado en el Cerrejón. El acuerdo extendido firmado por el gobierno de Pastrana con el FMI, a través del ministerio de hacienda exigió la venta de la participación del estado Colombiano en el Cerrejón, es decir, en Carbocol. “El programa de privatizaciones en Colombia se ha estado adelantándose desde principios de la década de los 90`s, tendrá un impulso dentro del primer año del programa, pues se espera vender varias empresas grandes con el objetivo de dar tiempo para que todas las reformas estructurales descritas tengan efecto y generen los ahorros fiscales esperados, el gobierno se valdrá de las ganancias de la privatización para ayudar a financiar el programa en el 2000 y en menor grado en el 2001.

De acuerdo con las decisiones que ya se han tomado, el gobierno espera que hacer a finales del año 2000, sean privatizadas las grandes compañías del sector de distribución de electricidad y que se haya concluido la venta de la mayor compañía minera Carbocol”. A partir de ahí, de manera sumisa y apátrida, el gobierno Colombiano emprende la tarea de vender a Carbocol. En carta enviada al director del FMI, Michel Camdessus, por parte del ministro de hacienda Juan Camilo Restrepo y el gerente del Banco de la República, Miguel Urrutia, el programa de privatizaciones se debía acometer como mecanismo de reducción de la pobreza.

Posteriormente, el nuevo ministro de hacienda para la época, Juan Manuel Santos, dando explicaciones al nuevo director del FMI, sobre el curso de las privatizaciones “En lo que concierne al programa de privatizaciones, se han logrado significativos avances en llevar a su próxima venta varias empresas importantes. Sin embargo, muy probablemente el cronograma inicial se verá afectado debido a la escalada terrorista contra puestos estratégicos de la red de energía. En consecuencia, se postergo la venta de ISA para el 2001; no obstante, el gobierno espera que la venta de ISAGEN, CARBOCOL y la E.T.B finalizara antes del de terminar el 2000. En ese contexto, el 18 de diciembre de 1996, se expide el documento Conpes nº 2895, en donde, se aprueban los lineamientos, para la privatización de Carbocol, mediante: Acceso a la infraestructura de transporte; Ampliación de la capacidad de producción del complejo; Relaciones contractuales entre Carbocol e Intercor; Enajenación de la participación de la nación en el complejo.

Carbocol, finalmente fue vendida, en diciembre del 2000, a la multinacional Intercor. Es de anotar que con la venta de la parte estatal en el Cerrejón, la función constitucional de la figura del interés público y la utilidad social, que el gobierno había invocado para autorizar el desalojo de Tabaco, ceso con esta enajenación. La venta de Carbocol, es considerada por muchos “El peor negocio de nuestra historia”, Pastrana vendió a Carbocol, es decir, la parte del estado Colombiano en el Cerrejón a Intercor, por 383 millones de dólares, no obstante, que un año antes había sido avalada en 540 millones de dólares. En el contrato de compraventa, el estado le exigía a Intercor, no vender esa parte, es decir, el 50% del Cerrejón, por menos de 702 millones de dólares.

En el 2002, Intercor enajena toda la compañía, a un consorcio formado para hacerse a la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, compuesto por H.P. Billiton, Anglo American y Glencore. Ese consorcio le compra tanto su parte como la que le vendió Colombia, esta parte, Intercor, la vendió en 1117 millones de dólares, 415 millones más que el requisito impuesto 4 antes, por Pastrana. El departamento de la Guajira, a la que le correspondía el 10% de la venta, es decir, 14.000 millones de pesos, sigue esperando que le sea entregada esta suma. Luego en el 2006, Glencore le vende a Xstrata, por 1700 millones de dólares su tercera parte. Lo que significa que la valorización de la parte del estado hubiera llegado a 2550 millones de dólares 8 veces más de lo que fue vendida.

EL DESPLAZAMIENTO DE TABACO:

Tabaco estaba conformado por 700 familias afro colombianas, aproximadamente 1500 personas entre menores, adultos y ancianos, gentes de extracción campesina, trabajadora y honrada, cuyo único pecado fue haberse forjado en la mitad del negocio minero de las multinacionales voraces. Para hacer más atractiva la vente del Cerrejón, al consorcio conformado por parte iguales, conformada por H.P. Billiton, Anglo American y Glencore, era preciso desalojar al poblado de Tabaco.

En ese contexto, el día febrero 18 del 1999, el ministro Luis Carlos Valenzuela, expide la resolución 80244, “por el cual se decretó la expropiación de un predio” y “decretar por motivos de utilidad pública e interés social, dentro del expediente 22279, la expropiación de los derechos de posesión y de mejoras actualmente ejercidas y existentes en el predio rural baldío nacional denominado Tabaco, contenido en el aporte 389, ubicado en la jurisdicción del municipio de Hatonuevo, departamento de la Guajira, con una extensión superficiaria de 15 hectáreas y 4505 metros cuadrados, comprendidos de los siguientes lindero. La susodicha resolución también dice que se concursa copia a Carbocol, la cual,” quien queda con personería suficiente para instaurar juicios de expropiación”.

El estado mostrando su naturaleza de obsecuencia a las multinacionales, viola su propia juridicidad y el día 9 de agosto del 2001, la empresa que impetro el desalojo de estas humildes familias fue Carbocol S.A, lo que se desprende a las claras que ella carecía en este momento, del interés jurídico y económico para continuar con esa pretensión jurídica. La compañía Intercor contrató a una profesional para que mediante engaños convenciera a la comunidad de vender a precios irrisorios sus propiedades. Algunas familias aceptaron vender porque la multinacional a través de sus funcionarios manifestó a la comunidad de Tabaco que “vendieran o no vendieran, igual los iban a expropiar, porque había acuerdos con el gobierno para que la multinacional se quedara allí”.

El día 9 de agosto del 2001, irrumpe en el pueblo un piquete de la policía en número de 500, del ejercito más 200 efectivos, lo mismo, que la seguridad privada de Intercor, disfrazada de civiles unos y otros con uniformes de la defensa civil y de la cruz roja, comienza el desalojo a sangre y fuego de estos humildes y pacíficos pobladores. Esta fecha, desnuda la naturaleza del Cerrejón, que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir sus propósitos, lo mismo, que la naturaleza lacayista del estado colombiano que se confabula con los intereses foráneos en contra de sus gentes. La señora juez, la encargada de impartir justicia, llego en los carros propiedad de la multinacional, enfundada en un chaleco antibalas, calada su cabeza con casco de seguridad, el cual, portaba los colores distintivos de Intercor.

La juez, amparada en el dispositivo policial y por la presencia de la maquinaria pesada que llegaron para destruir las humildes casas del poblado de Tabaco, ordeno a las personas desalojar las casas, dando instrucciones precisas al capitán de la policía de proceder. Los enseres de los pobladores desplazados, desde la estufa, nevera, las herramientas de labrado, los muebles, camas, sillas, tocadiscos, las ollas, los platos, las cucharas, los teteros de los niños recién nacidos y las bacinillas fueron arrancados de manera violenta, embarcados en furgones y posteriormente transportados hacia una bodega en el municipio de Hatonuevo, que para tal fin, había sido arrendada por la multinacional.

La señora juez, la supuesta encargada de impartir justicia, junto con la policía, de manera descarada y vulgar, en medio del desalojo, presionaba a la gentes para que firmaran un compromiso con Intercor, mediante los Bonos de Movilización a Poseedores y /o residentes no poseedores de Lotes y Mejoras Ubicadas en el Corregimiento de Tabaco. Dicho documento contenía la mención de haber entregado “voluntariamente” e inmueble y suponía la decisión de también voluntariamente de trasladarse a otro lugar. El acoso hacia los pobladores fue de tal magnitud, que amenazaban a las gentes de privarlos de la libertad, sino firmaban dicho bono.

En medio de esta cadena de atropellos de las entidades del estado contra los humildes e indefensos habitantes de Tabaco, el Instituto de Bienestar Familiar, ICBF, no podría quedarse con los brazos cruzados, sé enfundo también la camiseta de Intercor. Los funcionarios de este instituto, desempeñaron de manera abierta y sistemática el rol de constreñir a las mujeres paridas del poblado, amenazándolas con quitarles los niños, es decir, suspenderle la patria potestad, si no aceptaban y firmaban los bonos de Intercor.

Las familias que vendieron sus parcelas fueron obligadas a tumbar sus ranchos, porque la compañía solo compraba el terreno; estas familias fueron sacadas en horas del día, pero las que no aceptaron vender fueron sacadas por la fuerza en horas de la noche. Este desalojo dejó como saldos varios heridos de parte y parte, porque la valentía de esta gente trabajadora y altiva, le hicieron frente a las acciones cobardes y viles de Intercor y del estado Colombiano, con piedras, palos, resistiéndose a abandonar el pueblo que habían habitado de manera ancestral.

Las multinacionales utilizan como táctica, previo al desalojo, una campaña sistemática, calculada de intimidación destinada a desestabilizar y amilanar la frágil comunidad. Desatan una serie de hechos y violaciones que van desde impedir el libre tránsito, irrespeto a su idiosincrasia, la exterminación de sus costumbres ancestrales, culturales, económicas y sociales hasta impedir el derecho de asociación en la resocialización de las comunidades desaparecidas mediante una serie de acciones, comenzando por adquirir los predios o fincas aledaños a los poblados, para luego aduciendo su carácter de propiedad privada, les impiden realizar actividades agrícolas, ganadera y de caza.

Para impedir el tránsito de los pobladores, los caminos son cercados con alambres de púas y obstaculizados con cerros de tierra y zanjas. Las personas que pasen los linderos de la compañía son arrestadas y detenidos por los vigilantes de la compañía de vigilancia privada. En algunas ocasiones, los habitantes detenidos, son trasladados a los calabozos de las instalaciones de Policía o del batallón Grupo mecanizado Rondón, en el Municipio de Maicao, cuyos miembros permanecen dentro de la compañía prestando guardia.

Otro recursos que utilizan, consiste en quitarles los servicios públicos y domiciliarios (corte de energía eléctrica, de agua; cierre de oficina de Telecom, de una escuela y un colegio, del puesto de salud); quema del cementerio y de algunas casas (ranchos); desvío del agua del río para beneficio de la multinacional y para que no llegue a la comunidad. Todo esto va mermando la fortaleza espiritual de la comunidad, desestabilizarlos y amilanarlos de manera que vayan abandonando la población hasta convertirlos en pueblos fantasmas para luego adquirir los predios a muy bajo precios y en algunos casos sin pagar ningún valor. Hasta se les prohíbe la entrada a sus cementerios, para rescatar los restos mortales de sus familiares allí sepultados. Esos restos, han sufrido doble entierro, porque yacen bajo millones de toneladas de material estéril, o triturados por los buldóceres, o cremados por las voladuras.

Pero también, hay una serie de poblaciones que se han visto afectadas por el Cerrejón, como lo son Tabaco, Albania, los Remedios, Roche, Chancleta, Patilla, Papayal, Oreganal, Carretalito, San Pedro, Quebrachal, Punto claro, Potrerito, Conejo, Las Casitas, y Cañaverales, entre otras poblaciones que conforman el territorio Afrocolombiano, al igual que los Resguardos Indígenas de Tamaquito y El Iparú, todos estas localidades se ven amenazadas por el desplazamiento forzoso producido por la minería, la contaminación de fuentes de agua incluidas las corrientes subterráneas; cambio del curso de ríos y quebradas; contaminación del aire y las tierras con polvillo de carbón.

El caso del poblado de Tamaquitos no están reconocidas como Resguardo Indígena, a pesar de existir como asentamiento indígena, ni como comunidad indígena, debido a la presión que han ejercido las empresas mineras ante la Dirección Nacional de Asuntos Indígenas, como pretexto para eludir la responsabilidad de indemnizar y reubicar a esta población, y en reiteradas ocasiones ha distorsionado la forma tradicional de ocupación de esta comunidad. Tal fue el cinismo yanqui frente a Tamaquitos, que la Directora de la oficina de Asuntos Indígenas del Ministerio de Interior, Marcela Bravo, contrató con recursos de Intercor, (EXXON) un estudio etnográfico para certificar a la empresa minera la existencia de este poblado indígena. El Antropólogo Wilder Guerra, en Noviembre del año 2.000, elaboró un informe sobre el “Establecimiento de la pertenencia étnica de los habitantes del asentamiento de Tamaquitos”, el cual fue entregado a la funcionaria del gobierno, quien luego exigió al profesional cambiar el concepto negando la existencia de Tamaquitos, como condición para pagar sus honorarios.

  1. REGIMEN DE REGALIAS:

La política minera de Colombia tiene como único objetivo crear condiciones favorables para llenarle los bolsillos a las empresas extranjeras de la gran minería. Y en esta política, todos los beneficios son para estas compañías y todos los costos son para el pueblo colombiano. Como resultado, el Estado no puede participar directamente en la actividad minera, y son sólo los privados los únicos que pueden realizar minería con EL RECORTE DE LAS REGALIAS:

Mientras las multinacionales se apropian de nuestros recursos naturales, nos dejan graves daños ambientales, la nación ha establecido una legislación cada vez, beneficiosa para las multinacionales, como es el caso de la ley de regalías, a tal punto, que el valor en porcentajes se ha reducido de un 15% inicial a 6,7% de las exportaciones. Los valores pagados en regalías por la explotación del carbón correspondían inicialmente al 15% de las exportaciones, pero a través de los años este porcentaje a pagar ha venido descendiendo al 10,1%, al 9,7%, 9,6% y al 6,7% para los años 2006, 2007 y 2008, 2009,2010 respectivamente.

En promedio Cerrejón desde 1985 que comenzó la explotación, Cerrejón ha obtenido divisas por más de 20.280 millones de dólares y ha pagado en regalías a la región 1629 millones de dólares, es decir, escasamente un 8%.

Según el antiguo régimen de regalías, se garantizaba mediante derecho constitucional la potestad de manejar de manera autónoma sus recursos. Los recursos de las se destinaban a regalías directas que correspondía a los departamentos y municipios productores, que en promedio eran del 70 al 80 % y las regalías indirectas, estos recursos los manejaba el gobierno central a través del Fondo Nacional de Regalías, iban destinados a los departamentos y municipios no productores y en promedio eran del orden del 20 al 30%.

Pese a lo anterior, el Gobierno de Santos, mediante modificación constitucional nos ha dado un rasponazo a los departamentos productores, al quitarnos el derecho constitucional que nos asiste de manejar de manera autónoma nuestros recursos de regalías, el cual, mediante una acción de astucia política, planteo el debate dando la idea de que los departamentos y municipios son los corruptos en tanto que el gobierno central es el eficiente. Es obvio, que condenamos los casos de corrupción, y nos oponemos a ello. Ahora, si ese fuera el verdadero motivo, de reformar el manejo de las regalías, el gobierno simplemente, tiene que decirle a los entes de control que actúen.

Lo que esconde el gobierno del señor Santos, es que detrás, del argumento de la anticorrupción, se esconde el verdadero motivo de reformar las regalías, el cual, consiste en que el gobierno tiene un déficit fiscal de 24 billones de pesos y pretende pagarlo quitándole a las regiones, sus exiguos recursos. La plata de los proyectos de importancia municipal la van a utilizar para financiar grandes obras que se supone le corresponde pagar al gobierno nacional, disfrazando necesidades nacionales de locales.

Los graves indicadores sociales de la Guajira, reseñados anteriormente, se tienden a empeorar con la modificación del régimen de regalías, por ejemplo, con los recursos de regalías se viene atendiendo un programa de gratuidad de la educación primaria, lo que ha permitido que la cobertura llegara al 95% el año pasado y se espera que este año se llegue al 100%. De igual manera se subsidia a la educación superior, tanto, en quienes estudian en la Universidad de la Guajira, como a aquellos que se forman en las demás universidades asentadas en la Guajira, del cual, se benefician alrededor de 18000 estudiantes, con una inversión anual de 8000 millones de pesos. Siguiendo con la educación superior, existe un convenio con el Icetex, en el cual, se invierten 2000 millones de pesos anuales, para un total de 25.000 millones de pesos anuales en educación de niños y jóvenes de la Guajira.

Existe también un programa de atención nutricional, ejecutado con el ICBF, con el que se atienden 43.000 niños de 0 a 5 años de edad, se apoyan restaurantes escolares, madres lactantes, igualmente, en convenio con los hospitales, se atienden niños y niñas con desnutrición crónica. También se llevan a cabo planes de infraestructura de educativa, deportiva y turística. En materia de salud, se cofinancia el régimen de subsidiado para adjudicar carnet de 595000 Guajiros pobres, a efectos, de ser atendidos en cualquier centro hospitalario.

Ahora con el nuevo régimen, se divide en dos; un 52 % de los recursos se desatinan a una serie de fondos: como lo son: el Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) que recibirá el 30 %, para Investigación Ciencia y Tecnología, se destina el 10%, el Fondo de participación Territorial que recibirá un 10% y el fondo de vigilancia un 2%. El 48 % se destinan a fondos regionales y de este porcentaje el 20% se destinan a las regalías directas que es lo que le corresponde a los departamentos y municipios productores

Sistema de regalias guajira

Imagen tomada de http://www.dnp.gov.co/PortalWeb/LinkClick.aspx?fileticket=B337MsH092U%3d&tabid=36

LA EXPANSION DE LA PRODUCCION

Al respecto el mismo Cerrejón dice “El Proyecto de Expansión Iiwo’uyaa es la clave del crecimiento futuro, pues permitiría la explotación del carbón actualmente inaccesible que está debajo del río Ranchería, que podría producir más de 530 millones de toneladas, con lo cual se verían incrementadas las reservas totales de carbón extraíble en la concesión en aproximadamente 64 por ciento, llegando hasta 55–60 mtpa” y continúan con las principales modificaciones que se proponen en El Proyecto de Expansión:

  • Explotación de dos nuevos tajos (Oeste y Este), Localizados debajo del río Ranchería.
  • Construcción de dos nuevas áreas de disposición de material estéril (Palmito Sur y Norte).
  • Expansión de la cadena de producción de carbón y la infraestructura de soporte de la mina.
  • Expansión de las instalaciones ferroviarias y portuarias.

Además se requerirían dos actividades significativas previas a la explotación minera:

  • Modificación del cauce del río Ranchería dentro del área de la concesión.
  • Construcción propuesta de una presa y reservorio en el río Palomino en jurisdicción del municipio de Barrancas.

NUEVAS AREAS MINERAS PROPUESTAS

“Se proponen los siguientes tajos a cielo abierto, que cubren un área de 2.730 has:

  • Este (de aproximadamente 6 km de largo, 2 km de ancho y 400 m de profundidad).
  • Oeste (de aproximadamente 10 km de largo, 3 km de ancho y 400 m de profundidad.”

“Para que el carbón pueda ser extraído sería necesario remover 3.700 millones de metros cúbicos (Mm3) de material estéril y suelo, el cual sería almacenado temporalmente para su utilización posterior en la rehabilitación de tierras en las que se han finalizado las actividades de minería”

Modificación del río Ranchería.

“El cambio más importante en el medio ambiente es la modificación propuesta para el curso del río Ranchería dentro del área de concesión minera para así facilitar el acceso a las reservas de carbón Este y Oeste. Cerrejón ha estudiado opciones de modificaciones para este propósito, evaluando su viabilidad desde los puntos de vista de la ingeniería y económicos, así como de la sostenibilidad ambiental. Dicho análisis ha llevado a la Empresa a proponer la modificación de aproximadamente 26 km del cauce del río Ranchería, por una distancia máxima de 1,2 km hacia el sureste, para que los nuevos tajos resulten accesibles. La modificación preferida para el curso ocurriría en dos segmentos con un tramo de 4,1 km de largo del curso natural mantenido en el medio.” Y continúan La excavación de los nuevos tajos penetraría el acuífero aluvial del río Ranchería, causando una reducción del agua subterránea en las proximidades inmediatas”

“Los estudios preliminares indican que la opción más viable para mantener la seguridad del agua sería la construcción de una presa y embalse localizados en el lugar donde el río Mapurito confluye con el río Palomino en jurisdicción del municipio de Barrancas. Esta presa aguas arriba de la mina crearía un embalse que permitiría la liberación controlada de agua para contrarrestar la esperada disminución de los caudales del río Ranchería durante la estación seca y reducir los impactos asociados que inciden en los pobladores o propietarios de tierras ubicadas aguas abajo y en las zonas de ribera”

El Cerrejón aprovechando los precios internacionales del carbón y la expansión de la demanda mundial, ha decidido expandir su producción de 32 millones de toneladas a 60 millones hasta el 2033. “Estudios geológicos muestran que hay reservas de carbón bajo el río Ranchería, dentro del área de concesión minera vigente del Cerrejón, y el acceso a ellas permitiría aumentar la producción significativamente –casi duplicar su volumen– hasta 55–60 millones de toneladas por año” según dicen en su plan de expansión. Es decir, se proponen modificar su cauce en 26,2 kilómetros, porque debajo de él existen 500 millones de toneladas, a flor de tierra y de la mayor calidad.

Riohacha y otras ciudades serán invadidas por tormentas de arena y con los años será muy fácil ver en la capital bancos de arenas o dunas como en el propio desierto. También esto ocasionará un gran desplazamiento humano, producto de las nuevas circunstancias ambientales. La tierra se tornará más árida y el medio será hostil para la vida. También se verá afectado el clima de la región, generando un incremento en las temperaturas y muchas otras extremas circunstancias que deterioran dramáticamente el ecosistema y la vida.

La mayor parte de aguas en el valle adyacente a la mina (un área de cerca de 35 x70 km) han sido contaminadas por el drenaje ácido de las escombreras y los lixiviados de los relaves de colas.

El río ranchería además de ser el sustento de miles de wayuu y arijunas que viven directamente del río, su posible traslado, también afectaría al cien por ciento de la población del departamento e incluso departamentos vecinos como el Cesar, al cual, también llegarían las consecuencias de esta desproporción, tarareando a Pedro Castro cuando en la famosa canción alerta a los Vallenatos sobre el Desierto de la Guajira. Este río es una barrera natural que impide que el desierto se trague a la Guajira y continúe hacia al cesar. La intervención del principal Río Guajiro que ha estado por siglos ahí.

Curso Rio Rancheria

Para, ello, pretende modificar el curso del río Ranchería en 26, 2 kilómetros, es decir, algo así, como el 10 % de la cuenca hidrográfica, con el fin, de extraer más de 500 millones de toneladas de carbón, qué se encuentra debajo del lecho del río, a flor de tierra y de la mejor calidad, los cambios más relevantes se presentan en los requerimientos de actividades previas a las operaciones de minería propiamente dichas modificación del río, construcción de una represa, ampliación de la huella física y de la escala de la extracción de recursos y la utilización de los materiales

El río Ranchería, es la principal fuente de agua dulce superficial con que cuenta la Guajira, ese río, es de tal importancia, que es, el que, no permite, que este departamento sea un completo desierto. Estamos adportas de que se cometa el mayor desastre ecológico, económico y social en la historia de este departamento, si se permite por parte de este pueblo que el Cerrejón modifique el curso de este río. Si la modificación de un río, trae una serie de consecuencias ambientales, económicas y sociales, imagínese usted, mi querido lector, sí esa modificación se da en un departamento donde más del 80% del territorio es semidesértico como es la Guajira.

Es por ello, que un grupo de organizaciones y dirigentes han conformado el Comité Cívico en Defensa del Río Ranchería y el Manantial de Cañaverales y las Regalías. Tiene un carácter amplio, democrático y plural, donde pueden converger todas los sectores sociales, cívico, políticos, ambientalistas, estudiantiles, sindicales y comunitarios independiente de su condición ideológica, política, religiosa, económica y étnica, que sientan las consecuencias de esta gran minería trasnacional y estén dispuesta a hacerle resistencia civil, mediante, la protesta, la movilización y el paro.

ORGANIZACIONES CONFORMANTES:

Sintracarbon; la Federación de comunidades amenazadas y desplazada por la gran minería de la Guajira, FECODEMIGUA; la CUT-Guajira, la Asociación de Cabildos Indígenas Wayuu del Sur de la Guajira, la MANE, ASCIWASU; Asodegua, Reclame-Guajira; Sintrabienestar, Sindesena, el Centro de Estudio del Carbón; el Grupo Fuerza de Mujeres Wayuu; Asociación de Usuarios Campesinos, ANUC-Guajira; Comité de Acción Popular de Cañaverales, Asociación de profesionales de la Guajira.

Por: Felipe Rodríguez Rodríguez, Director del Centro de Estudio del Carbón de la Guajira y coordinador del Comité Cívico de la Guajira en Defensa del Rio Ranchería y del Manantial de Cañaverales.

Este trabajo investigativo, fue realizado con la orientación, asesoría y financiación del Centro de Estudio del Carbón y la Gran Minería, capitulo Guajira y se constituye en el documento teórico que orienta y guía la actividad practica del Comité Cívico de la Guajira en Defensa del Rio Ranchería y el Manantial de Cañaverales.

El Centro de Estudios del Carbón y la Gran Minería, fue constituido en 2007, en Valledupar por voceros de las más amplias vertientes políticas y sociales, sindicales, ambientales y académicas que tiene por fin estudiar y analizar las condiciones contractuales de la explotación del carbón y entre el estado colombianos y las trasnacionales del carbón, el oro, el níquel y los hidrocarburos, como también las regalías e impuestos que pagan a la nación y a los entes territoriales.

En noviembre del mismo año, en Riohacha se constituye el capítulo de la Guajira, para el Centro de Estudios del Carbón es de especial atención para el Centro, los estudios sobre las condiciones laborales y medioambientales prevalecientes tanto en el Corredor Minero de La Guajira y el Cesar, como en las demás zonas donde hay explotaciones. El Centro se propone también reivindicarlos intereses de la pequeña y mediana minerías nacionales.

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