Foro – Debate

Abril 27 de 2016 – 5:00 p.m.

Auditorio Margarita González – Edificio de Posgrados de Ciencias Humanas – Universidad Nacional de Colombia

Los anuncios de desvío del Arroyo Bruno para la expansión del modelo extractivo minero de carbón a cielo abierto en el Departamento de La Guajira, ha convocado el debate nacional en torno a la viabilidad de este tipo de intervenciones en regiones que han sido noticia mundial por las crisis ambiental y humanitaria a las que se han visto expuestas por el modelo de desarrollo.

Las comunidades guajiras, indígenas, afrodescendientes y campesinas, han manifestado en diversos espacios su inconformidad por las decisiones que en cabeza de la Corporación Autónoma Regional de La Guajira -CORPOGUAJIRA-, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA-, entre otras instituciones colombianas, afectan la posibilidad de permanencia territorial y exponen a la región a procesos de desertificación y a mayores dificultades para el acceso al agua y para el derecho fundamental al líquido vital.

Las perspectivas de debate han presentado posiciones que basadas en enfoques que, autodenominados como técnicos, señalan que el impacto que se generará con el proceso de desviación es mínimo, que el Arroyo Bruno está seco, y que por tanto es posible dar vía libre a la intervención en el cuerpo de agua, entre otras razones esgrimidas; más, también se han presentado posturas que señalan, basados en estudios de carácter histórico y riguroso, la inviabilidad del proyecto por afectaciones directas a la hidrodinámica del Arroyo, a la destrucción del bosque seco tropical, y a los fracasos manifiestos de trasvases de ríos y cuerpos de agua en el ámbito nacional e internacional, por ejemplo. Ahora bien, es necesario tener en cuenta también, que el agua es parte fundamental en la construcción de relaciones con el territorio, implica la pervivencia de prácticas que revitalizan la cultura y permiten otras interacciones. La intervención de cualquier fuente de agua afecta estas relaciones poniendo en riesgo la integridad cultural de estos pueblos.

De otra parte, se ha abierto la polémica nacional, también, por los permisos entregados por CORPOGUAJIRA -ocupación de cauce, levantamiento de veda forestal y aprovechamiento forestal- que en última instancia abrieron el camino para el inicio para la desviación del  Arroyo, y cuyos estudios fueron apoyados, entre otros, por la ANLA.

Conscientes de la necesidad de establecer un diálogo democrático, y contribuir al debate nacional frente a la expansión del modelo extractivo minero de carbón a cielo abierto, convocamos a este Foro – Debate: ¿quién gana y quién pierde con la desviación del Arroyo Bruno?. Extendemos la invitación a las partes involucradas en la discusión, pues consideramos que la construcción de país, y de un país en paz, implica un diálogo democrático y abierto en el que sean escuchadas las voces de quienes reclaman la participación en las decisiones territoriales, de quienes tienen el interés de la explotación minera, de aquellos que como autoridades institucionales permiten la explotación, y de conocedores expertos de los aspectos ambientales del país.

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